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miércoles, 27 de enero de 2010

SOLIDARIDAD CATALANISTA

De nuevo una crisis de crecimiento, ha tenido a este "joven" partido que es UPyD un par de días en cama, pero ya de nuevo de pie, como suele suceder, vemos que el joven ha crecido, se ha estirado y ha perdido grasa, pero ha aumentado en esqueleto y musculatura. Si sigue así será un adulto fuerte y atlético. (Si como dicen en el pueblo, el "mal de ojo" de las envidias no le hacen mella).

Volviendo a la realidad de Cataluña, una vez más el PSC el partido del paro, y su presidente nos deja impávidos a propósito de la polémica de los residuos radiactivos. Montilla que cuando era ministro quiso dar un impulso a la creación de energía eléctrica mediante centrales nucleares, ahora se opone a la instalación de unos residuos que aquí se generan, alegando para ello "la gran generosidad" de los catalanes. (Los de Ascó deben ser extraterritoriales). Ver enlace adjunto.

Cataluña genera el 40 % de la energía atómica y la consume toda. Se "importaron" más del 10 % de las necesidades de Cataluña, desde otras comunidades, como Extremadura, que también tiene centrales nucleares, y que produce mucha más electricidad de la que consume. No se en que balanza de la solidaridad se debe contabilizar esta partida y en que términos.

Montilla y el PSC, acogotados por la irresponsabilidad de sus socios, IC y ERC, se deja arrastrar por miedo electoral y abandona los intereses generales de los catalanes a merced de un equivocado electoralismo. Los ciudadanos les pedirán cuenta de sus responsabilidades y de sus dejaciones. Los españoles en general y los catalanes en particular no nos podemos permitir estos gobernantes.

domingo, 17 de enero de 2010

UN PARTIDO NACIONAL

El pasado mes de Noviembre, los afiliados de UPyD reunidos en Congreso nos dotamos de unos principios y estructura a partir de los cuales, desarrollaremos nuestra acción política.

Como estamos en pleno proceso de asimilación de lo aprobado y también de renovación de las estructuras y la representación territorial del partido, creo que es conveniente provocar el debate sobre dichos principios y contrastar nuestros conocimientos sobre ellos.

Por eso he recurrido a textos previos al congreso, de los intelectuales comprometidos con el proyecto y los fines de UPyD, como es Carlos Martinez Gorriarán que sirven para iluminar los textos aprobados y que vienen expuestos en lu libro "Movimientos cívicos. De la calle al Parlamento" de Ed. Turpial. Dice así:

"UPyD un partido más pro que anti" (CMG)

"UPyD se plantea en su nacimiento como un partido de carácter nacional y compartido por todos sus promotores" con un proceso de constitución nacional en torno a un compromiso programático de regeneración y ambición nacional y necesariamente transversal políticamente.

Un partido nacional con una concepción cívica y liberal de la nación, es decir, no nacionalista.

Nacional y Nacionalista son términos tan parecidos como diferentes.
Un partido nacional se limita a reconocer que la nación existente, España, es el ámbito natural de su acción política y actúa en consecuencia, por lo que rechaza las excepcionalidades y particularismos "soberanistas" que postula el nacionalismo localista, que propone trocear el Estado en territorios sometidos a leyes desiguales.

El desafío de fondo que todas las variedades del nacionalismo oponen a la democracia es la presunción, convertida en derecho - con la simétrica obligación de ejercerlo -de que las naciones no son sociedades democráticamente estructuradas por un pacto constitucional libre, ratificado mediante elecciones sucesivas, sino comunidades preconstitucionales, nacidas de raíces tan ajenas a la democracia como ciertos mitos, la sangre y el suelo - el lema nazi - o la lengua e incluso la religión. Y además, obligatorios para todos los afectados, que no pueden rechazar esa identidad impuesta sin convertirse en traidores o renegados, excluidos del pueblo y merecedores de lo peor.

Está muy claro, pero insistiremos para una mayor comprensión.

miércoles, 6 de enero de 2010

EL PARTIDO DEL ESTATUT Y DEL PARO

Ahora se comprende en toda su dimensión el discurso institucional de Montillade fin de año, cuando se sintió identificado con Maciá y con sus acciones más trascendentales: la traición frustada a la Republica española antes de su proclamación y el oportunista intento de golpe separatista revolucionario en 1934 contra esa misma II Republica. Era la epoca en que los socialistas (los catalanes también) y el resto de "revolucionarios" decían aquello de "para huevos Asturias y para gallinas Cataluña", al sentirse traicionados y utilizados por el nacionalismo catalán.

Montilla quiere presentar al PSC ante las elecciones catalanas como el partido del Estatuto y como afirma algún comentarista afín, no como "el pal de paller" del tripartito. Está claro: la bandera catalana envolviendo al PSC y de paso ocultando sus responsabilidades en la mala gestión de los intereses generales de los catalanes, sobre todo en la corrupción y el desempleo.

La capacidad de cinismo del PSC ya es tradicional e historica. No sorprende que tire de la sabana catalanista para ocultar sus verguenzas y responsabilidades, pero al hacerlo deja al descubierto sus pies de barro sociales: el agotamiento de la prestación por desempleo dispara las peticiones de subsidio asistencial un 182 %; Las contrataciones han disminuido en 2009 el 15'54 %; la precariedad laboral aumenta con la caida del empleo fijo casi tres veces más que el temporal. Esta es la infumable realidad de los catalanes de la "Cataluña que sap a on va", camino del paro y de la ruina.

De estos "fets y no paraules" es de lo que deberá responder el PSC en las elecciones y tambien del Estatut, quede como quede, pues ha sido la irresponsabilidad política de los socialistas la que ha "colocado" al país en esta desesperada situación. Y si les falla la protección de la bandera que no recurran a la manida "crisis global", puesto que mientras el resto de Europa buscaba y encontraba soluciones, aquí los socialistas negaban la existencia de crisis o aseguraban que la solución estaba en un nuevo Estatuto. Cada palo que aguante su vela.