viernes, 11 de septiembre de 2009

DIADA Y MENTIRAS NACIONALISTAS

Muchos catalanes siempre han comentado extrañados, que porqué en Cataluña se celebra una derrota como fiesta "nacional".

Y es que las mentiras y las invenciones del nacionalismo has sido extendidas y toleradas sin que el resto de los españoles o el sector de catalanes que vencieron en esa contienda, se hayan ocupado de divulgar su versión histórica de los hechos.

Y es que a pesar del interés del catalanismo por presentar a los catalanes como un pueblo homogeneo y uniformado en su preocupación nacionalista, la realidad de su tradición es la de un pueblo diverso, plural y complejo y enfrentado en diversas ocasiones en guerras civiles, revoluciones o ambas cosas a la vez como en 1714.

Felipe V aspirante borbón al trono de España fué recibido en Cataluña con honores reales y las leyes catalanas no fueron un obstaculo para ello ni tampoco para el rey.La incipiente burguesía de Cataluña se alió con el aspirante austriaco y los ingleses y Barcelona fué atacada y tomada a la fuerza por esta alianza.

Los catalanes leales al ya Rey de España fueron represaliados, confiscados sus privilegios y propiedades y el que no pudo huir o permanecer oculto fué ejecutado, y sus beneficios adjudicados a los burgueses catalanes que se incorporaron a la nueva Generalidad. Pero al pueblo catalán para que luchase se le dijo que luchaban "per son honor, per la pàtria i per la llibertat de tota Espanya" (Casanovas).

Es de justicia histórica citar algunos de los muchos represaliados catalanes por las autoridades catalanas leales y apoyadas por el Archiduque Carlos y los ingleses:

Duque de Cardona, Marqués de Aytona, Conde de Erill, Casa de Copons (Marqués de la Torre de Moya), Casa Marimón (Marqués de Cerdanyola), Casa Potau (Marqués de la Floresta), Bournonville (Marqués de Rupit), Casa Taberner (Conde de Darnius), Casa Rocaberti(Marqués de Anglesola y Conde de Peralada), Casa Sarriera (Conde de Solterra) con sus seguidores, tropas o sirvientes, entre otros muchos.

Hay que tener en cuenta que en el asedio a Barcelona para recuperar la ciudad, participaron miles de catalanes integrando los ejercitos de Felipe V.

Por eso, la fiesta debería celebrarse a partir de las 04'30 horas de la madrugada del 11 de Septiembre, con una salva de 10 cañonazos y 20 morteros que fueron el anuncio hecho desde las baterias situadas en el barrio del Clot del inicio del asalto final que acabó con la guerra civil, con la sangría de muertos y heridos y que inició la modernidad y el despegue económico de Cataluña.

Manipulan y mienten mucho los nacionalismos.